domingo, 8 de julio de 2018

Radiohead: Kid A

Año de publicación: 2000
Valoración: muy recomendable

Imposible sustraer este disco del contexto de su publicación. Radiohead es LA BANDA desde que ha publicado OK Computer, disco que se ha convertido en dos años en referencia absoluta de cientos de cosas, de una en particular, ejemplo de fusión entre contundencia y accesibilidad pop combinada con  búsqueda de texturas en otros ámbitos.
Los miembros de la banda son gente inquieta, eso sí. Han absorbido aún más música, han negociado con su súbito status de salvadores del rock y es muy obvio que han probado cosas. Radiohead ya  no es solo la banda tocada por la inspiración que (en The Bends) parecía obsesionada en la intensidad sonora y en cierta predisposición a optar por la deriva nirvanera.
Eso queda muy lejos en el año 2000. Y, permitidme ciertas conjeturas, la banda sabe que ha sido pionera en muchas cosas. En tener cierta conciencia social de nuevo milenio, en mantener la típica estrategia comunicativa somos unos tipos misteriosos pero vamos dejando alguna pista por ahí.
Kid A, en algunos sitios, es valorado al nivel de OK Computer.
Yo no voy por ahí. Puede que que haya oído cien veces más OK Computer que este disco y puede que solamente ahora empiece a valorarlo como lo que es.
Kid A puede que sea un disco algo chulesco: como el disco de un grupo que sabe que si hace lo que le gusta en vez de lo que la gente espera que haga acabará triunfando. Pero es un disco de banda en racha, claro que sí, y de banda que mantiene una enorme inquietud por lo que pasa a su alrededor. Kid A tiene más que ver con Sun Ra o con Miles Davis o con Autechre que con los Beatles. De hecho, en el momento de su publicación la crítica se escinde hacia los dos lados: la repulsión y la fascinación. A raíz de una colaboración con Björk llega a decirse de Thom Yorke que es "lo más cerca de una melodía que se le encontrará ese año". Y sin quererlo esa es la definición del disco. Kid A es una colosal exploración de texturas que empieza con Everything in its right place, lo más opuesto a Airbag que uno pueda imaginar, y acaba, muy oportunamente para la carrera de Jonny Greenwood, con una canción llamada Motion Picture Soundtrack, que incluye varios segundos de absoluto silencio. No se trata de una renuncia absoluta a sus trabajos anteriores, la banda era mucho más que n disco de enorme repercusión y esa auto-conciencia puede que les haya pasado factura. La influencia de las producciones del sello Warp es omnipresente. Aphex Twin, Black Dog Productions, pero sobre todo en la forma de una libertad creativa absoluta y desinhibida. Si Subterranean Homesick Alien podría encajar aquí quizás lo sería merced a un intercambio con Morning bell. Todo lo demás, lo que hay en ese recorrido crece a cada escucha.  Idioteque es una especie de oasis de rabia, How To Disappear Completely es una especie de definición de las intenciones del disco, con sus aires ligeramente western. 
Radiohead hizo lo que quiso en Kid A, y el mundo debería agradecérselo. Re-ubicó el concepto de banda  y se deshizo de personalismos, aunque en el rock ese cordón umbilical siempre haya sido particularmente difícil de cortar. La liturgia es lo que tiene. 

1 comentario:

  1. No puedo con ellos. Lo he intentado vaya pero se me atragantan. Mira que (creo) tengo un amplio gusto musical pero estos me perecen infumables, como Muse.

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